La regla del 80/20, también conocida como principio de Pareto o de Juran, afirma que alrededor del 80% de los efectos generados por cualquier gran sistema viene provocado por un 20% de las variables de ese sistema. Esta regla se produce en todos los grandes sistemas, incluidos los económicos, los de dirección de empresas, los de diseño de interfaz de usuario, los de control de calidad o los de ingeniería, por citar sólo algunos de ellos. Los porcentajes exactos no son importantes, ya que las medidas de los sistemas existentes indican que la proporción de variables críticas varía entre un 10 y un 30%. La universalidad de la regla sugiere un nexo con sistemas de distribución corrientes, lo cual limita su aplicación a variables influidas por numerosos, pequeños e inconexos efectos (por ejemplo, en los sistemas empleados por un gran número de personas y de diversas formas).

Regla del 80/20 - Regla de Pareto

La primera identificación de la regla del 80/20 se atribuye a Vilfredo Pareto, economista italiano que observó que el 20% de la población de su país poseía el 80% de la riqueza. La obra fundamental sobre la regla del 80/20 es el «Manual de control de calidad», de Joseph M. Juran.

Por ejemplo, esta regla establece que el 20% de tus actividades va a producir el 80% de tus resultados:

-El 20% de tus productos va a generar el 80% de tus ganancias.
-El 20% de tus clientes producen el 80% de tus ganancias.
-El 80% de tus problemas vienen del 20% de tus clientes.
-Ó, en otro ámbito de cosas, el 80% del tráfico de una ciudad circula por el 20% de sus carreteras.

Esto significa que si tienes una lista de diez tareas para hacer, dos de esas tareas van a tener más valor que las otras ocho juntas.

En temas de desarrollo web vemos, en la inmensa mayoría de los casos, que tanto los clientes como las agencias que les asesoran dedican más del 80% del tiempo en decidir sobre el diseño visual de la web y el 20% (o mucho menos) a establecer técnicas SEO y estrategias de márketing. Si este sistema no funciona (que con toda seguridad no lo hará), es porque según la regla de Pareto, el 80% de los resultados nos los está dando el 20% que dedicamos a SEO y márketing. La reflexión es obvia:

Si el 80% de tus actividades sólo producen el 20% de tus resultados, y el otro 20% de tus actividades producen el 80% restante… ¿no será mejor que te concentres y hagas foco en ese 20% de tus actividades?

Regla del 80/20 - Regla de ParetoSabemos que Google tiene muy en cuenta y prioriza la velocidad de carga de una página web a la hora de posicionarla. Aquí volvemos a enfrentarnos a la regla de Pareto: el 80% de las causas que hacen que una web cargue lenta proviene del 20% de las funcionalidades de la misma. La mayoría de las optimizaciones que hoy se realizan, son sobre del rendimiento que generan las partes del documento HTML, pero esas partes sólo contribuyen a alrededor de 20% del tiempo de respuesta del usuario. Es mejor centrarse en la optimización de las partes que contribuyen al otro 80%. Con el uso de un analizador de paquetes, se puede saber qué es lo que sucede en ese otro 80%. Veremos que sólo el 10-20% (aproximadamente) del tiempo se dedica a que el navegador solicite la página HTML, Apache una el código HTML y devuelva la respuesta al navegador. El otro 80-90% del tiempo se dedica a buscar otros componentes en la página, incluyendo imágenes, scripts y hojas de estilo. Una clara indicación de en dónde debemos centrar nuestros esfuerzos y tiempo para optimizar la velocidad de carga de una web en el navegador.

La regla del 80/20 resulta útil para centrar los recursos. Por ejemplo, si el crítico 20% de las características de un producto emplea el 80% del tiempo, los recursos para probarlo deberían centrarse sobre todo en esas características, y el restante 80% de las características debería evaluarse de nuevo para verificar su valor en el proyecto. De forma similar, cuando se rediseñan sistemas para ganar eficacia, centrarse en aspectos del sistema más allá del 20% crítico provocará un rápido descenso del rendimiento. Las mejoras establecidas en cotas superiores al 20% resultarán en ganancias menos sustanciales, estas mejoras suelen quedar compensadas negativamente con la introducción de errores o nuevos problemas del sistema.

No todos los elementos de un sistema se crean de la misma manera. Se hace necesario utilizar la regla del 80/20 para evaluar el valor de los elementos y de las zonas susceptibles de ser rediseñadas y optimizadas, así como para aprovechar los recursos de manera eficaz. Las funciones poco importantes que forman parte del 80% no decisivo deben minimizarse o eliminarse del proyecto. Cuando el tiempo y los recursos sean limitados, será preciso resistirse a corregir y optimizar las funciones más allá del 20% crítico, ya que tales esfuerzos disminuirán el rendimiento. En general, es conveniente limitar la aplicación de la regla del 80/20 a variables de un sistema que estén bajo la influencia de numerosos efectos poco importantes sin relación entre sí.

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