En los últimos días he estado analizando el trabajo que una supuesta diseñadora web en León ha hecho para una amiga mía. Dejando aparte todo condicionamiento emocional, este trabajo podría publicarse y distribuirse entre estudiantes como un compendio de “todo aquello que no debes hacer en una página web”.
En un proyecto web intervienen varios tipos de profesionales. El diseñador web que se encarga de hacer un diseño vistoso, acorde a los parámetros de la empresa. El desarrollador web, que codifica toda la información que se verá en el navegador. El especialista SEO que coordina, analiza, corrige y que está en contacto directo con el departamento de marketing y ventas (el cliente).
Analista SEO enfadadoA veces nos encontramos con gente que son “hombre/mujer orquesta”, es decir, que supuestamente saben tocar todos los instrumentos y además al mismo tiempo. Y sucede lo que sucede. Un desastre.
El problema radica en que los clientes desconocen profundamente los criterios por los que se rige la visibilidad en internet y su crucial impacto en el éxito del proyecto. Diseñadores que manejan aceptablemente herramientas de diseño gráfico y que se han hecho un curso acelerado y gratuito online de “Cómo diseñar páginas Web”, van haciendo verdaderos destrozos a empresas que luego son muy difíciles de recomponer. Cobrando cantidades de dinero que sonrojan.
Resumiendo, se presentan como profesionales del entorno pero no lo son. Dado el desconocimiento general de los usuarios se aprovechan de ellos haciéndose pasar por expertos. Además, defienden sus meteduras de pata galácticas hasta el infinito y más allá, sin ningún tipo de pudor.
Las empresas que confían en estos vendedores de humo ven frustradas sus expectativas cuando su proyecto fracasa en Internet. Lo que no saben estos empresarios es que el fracaso comenzó cuando se pusieron en manos de estas personas. Y lo que es peor, desechan para siempre el mejor canal de venta que existe actualmente por una mala experiencia.
He encontrado un antiguo post en el blog de David Naylor (de 2009), que no me resisto a traducir y publicar aquí. Se titula “11 Razones por las que su empresa no necesita SEO”. Cómo podéis imaginar es en clave de ácido humor.

He aquí porqué tu empresa no necesita SEO:

1.- Todos los sitios Web están construidos correctamente, con las URL estáticas, una buena arquitectura y usabilidad de vanguardia, comenzando por su diseño.

2.- Todos los diseñadores web saben cómo Google encuentra un sitio Web y porqué unas páginas conseguirán más peso que otras.

3.- Todos los redactores web entienden instintivamente el equilibrio entre el producto que hay que vender y el tipo de cosas que la gente busca en Google.

4.- La mayoría de la gente tiene blogs o pertenecen a un foro relevante para un nicho de mercado y enlazarán a nuestras maravillosas páginas con el único interés de contar lo estupenda que es nuestra empresa.

5.- Nadie intentará sobrepasar nuestro ranking. Respetarán nuestra posición.

6.- Las buenas prácticas nunca cambian, así que si estás posicionado hoy lo estarás siempre.

7.- Todos los webmasters comprueban las analíticas para comprender cómo y porqué los visitantes han llegado a su web y qué han venido a buscar.

8.- Los desarroladores web nunca consiguen un efecto total para bloquear a los robots de Google por lo que no sufrirán penalizaciones.

9.- Google no usa backlinks, credibilidad del dominio o el texto de los enlaces para dar relevancia a las webs.

10.- Nadie está haciendo SEO, así que te posicionarás bien si eres un buen chico.

11.- Existen las hadas al fondo del jardín.

Se podrían poner muchas más razones en tono de guasa, pero el tema es muy serio. Cuando una empresa decide dar el paso de estar en Internet es una inversión de la que se espera un rendimiento.

Nuestro consejo es que cuando afrontes tu proyecto web, contrastes la profesionalidad de las personas que van a trabajar para ti. Será el primer paso hacia el éxito o hacia el fracaso del proyecto. Tú decides.

 

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